• Las preguntas de los fariseos y de los herodianos

    En el Templo de Jerusalén, los saduceos intentan tender una trampa a Jesús con una pregunta sobre la resurrección que involucra a una mujer que tuvo siete maridos. Jesús responde revelando su ignorancia de las Escrituras y del poder de Dios: en la vida futura ya no se casan. Prueba la resurrección desde la Torá citando Éxodo 3.6: Dios es el Dios de los vivos, no de los muertos. Sus adversarios quedan reducidos al silencio.

    San Mateo 22.23-33 (Reina-Valera 1909) :
    Aquel día llegaron á él los Saduceos, que dicen no haber resurrección, y le preguntaron,Diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y despertará simiente á su hermano.Fueron pues, entre nosotros siete hermanos: y el primero tomó mujer, y murió; y no teniendo generación, dejó su mujer á su hermano.De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta los siete.Y después de todos murió también la mujer.En la resurrección pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer? porque todos la tuvieron.Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis ignorando las Escrituras, y el poder de Dios.Porque en la resurrección, ni los hombres tomarán mujeres, ni las mujeres maridos; mas son como los ángeles de Dios en el cielo.Y de la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os es dicho por Dios, que dice:Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.Y oyendo esto las gentes, estaban atónitas de su doctrina.
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